Los vehículos de autónomos tendrán mejor trato fiscal

Iniciando una serie de posts sobre “apuntes contables“, analizamos esta semana un asunto en el que miles de gestores y emprendedores no se ponen de acuerdo: las deducciones por gasolina y otros gastos de transporte por parte de autónomos o micro-empresarios que también usan el vehículo en su vida personal. Pues tenemos que anunciar que, por una vez, las noticias fiscales no son malas: los criterios de Hacienda sobre el particular han mejorado para el ciudadano.

Hasta ahora, cuando un empresario individual o un profesional adquirían un vehículo para utilizarlo en su vida personal y en su actividad -al fin y al cabo, un coche es un coche-, Hacienda estimaba por norma la utilización empresarial en un 50%, y, en consecuencia, permitía deducir el IVA soportado en esa misma proporción, un 50%. aut2Para poder beneficiarse de una deducción superior, el empresario o profesional tenía que demostrar a Hacienda que utilizaba el vehículo para el negocio más de la mitad del tiempo, lo cual, a excepción de taxistas, mensajeros o transportistas autónomos, era casi imposible y no ocurría casi nunca. El “personal de Montoro” estaba aplicando este mismo criterio en relación a los gastos derivados del uso del vehículo, esto es, reparaciones, recambios, gasolina, peajes o parking.

Desde hace unos meses, sin embargo, Haciendo ha cambiado su criterio respecto al IVA de estos gastos personales-profesionales de transporte al aplicar, por fin, una sentencia del Tribunal de la Unión Europa del año 2001. De este modo, ahora, esos gastos “son deducibles siempre que su consumo se afecte a la actividad empresarial o profesional”. Así, ya es posible deducirsle la totalidad del IVA que soporten los gastos de gasolina, peajes o parking si acredita que se derivan, por ejemplo, de visitas a clientes efectuados en días hábiles, con lo que un simple ticket o factura en una hora compatible con su actividad es suficiente para añadir el gasto a la contabilidad empresarial.

En caso de reparaciones y compra de piezas de recambio, se sigue deduciendo el IVA en la misma proporción en la que se haya deducido el IVA del vehículo.  Si en su momento le fue aplicado el 50% habitual de afectación, la situación no va a cambiar a la hora de declarar los gastos hechos en un taller o en una tienda de repuestos, pero el aut4consejo de los asesores contables de CN Negocios es que, de forma prioritaria, declare un porcentaje de utilización profesional del vehículo más alto de ese 50% en cuanto adquiera uno nuevo.

Podría intentar aumentar el porcentaje de deducción de los gastos en reparaciones y piezas de recambio por encima del 50% aplicado a la compra del vehículo, al fin y al cabo, Hacienda ha tardado 13 años en aplicar la doctrina emanada del Tribunal de la Unión Europea. Incluso, podría presentar a la Agencia Tributaria un escrito rectificando las cuotas deducidas en las declaraciones anteriores a 2014 que no hayan prescrito (las de los últimos cuatro años) y solicitar la devolución de las cantidades ingresadas indebidamente durante esos años. Pero, en tal caso, no cuente con la colaboración del fisco y tampoco se sorprenda si le llega alguna inspección inesperada. Al fin y al cabo, Hacienda somos todos.

¿Cómo combatir la soledad del emprendedor?

«Hay días que te levantas y sientes una sensación de soledad, vacío o intranquilidad, una sensación por la que, creo, pasamos la mayoría de los emprendedores. He tenido la oportunidad de compartir este pensamiento con muchos de ellos y casi todos coinciden en haberlo sentido alguna vez, no tiene además que ver ni con la edad ni con el sexo, pero casi todos la reconocen». La reflexión es de María Gómez del Pozuelo, CEO de la exitosa red social de emprendedoras Womenalia y define muy bien un escollo de todo emprendimiento del que se empieza a hablar ahora y que puede influir mucho tanto en el éxito como en el fracaso de nuestro proyecto: la soledad del emprendedor. Aquí damos algunas claves para que esa soledad no nos atenace e incluso actúe a favor de nuestros sueños.

sol4«Pasarás muchas noches en vela por tu cuenta y sólo tú comprenderás a la perfección los problemas a los que te enfrentas y los objetivos que trazaste y que parece no estás alcanzando – cuenta Belén Gómez Pereira en la web SoyEntrepreneur.com-. Finalmente, es tu responsabilidad si el negocio triunfa o fracasa. Y ese sentimiento es difícil que lo compartas con alguien». Entre otras razones, porque el emprendedor lo es las 24 horas del día, de modo que, mientras otros disfrutan de sus aficiones, de los amigos o de la familia, nosotros estamos dando vueltas a esa idea que puede desbloquear algún atolladero. O porque la imagen del líder no parece compatible con las dudas y el abatimiento, y eso supone al final «comerse» todas las preocupaciones.

«¿Y a nosotros quién nos escucha -se pregunta en el post antes citado María Gómez del Pozuelo-, quién nos da sol1aliento cuando nos preocupa algo de verdad? Sobre todo porque nos encontramos con otra dificultad: ojo a quien se lo cuentas no vaya a ser que lo interprete mal y crea que estas tirando la toalla».

Según los psicólogos laborales, es fundamental para el emprendedor romper el aislamiento y, aunque nadie nos va a ayudar a conciliar el sueño cuando las preocupaciones parecen acorralarnos, «hablar» los problemas con «iguales» ayuda a minimizar las preocupaciones y nos hace sentir más fuertes. «Hace unos años –recuerda Jose Manuel Fuentes Prieto, autor del blog La Soledad del Emprendedor-, cuando el Gabinete de Comunicación era un simple proyecto al que le costaba arrancar, nos reunimos cuatro amigos emprendedores, cada uno en una fase diferente de su iniciativa, alrededor de una mesa para debatir, comentar y ver soluciones a nuestras inquietudes, apoyándonos unos a otros porque hablábamos el mismo lenguaje del sueño emprendedor. Fue una gran suerte contar con ese decisivo apoyo cada jueves».

sol2En la misma línea va el blog Consolida tu Negocio: «Comparte tus sentimientos de soledad con colegas en tu misma situación. ¡A ellos les pasa lo mismo! –explica un post de este blog de la Fundación Empresa Universidad de Alicante -. Busca espacios donde puedas exponer tus ideas y enriquecerlas con las aportaciones de otros. En los centros de coworking encontrarás poderosos aliados para desarrollar tu idea de negocio».

Porque el aislamiento físico es otra losa para liberarte de la soledad emprendedora. Si estás trabajando desde casa, tal vez hayas encontrado una fórmula económica, pero que va a incrementar el sentimiento de no contar con ayuda. Una buena opción, especialmente al iniciar un negocio, es apostar por un centro de negocios para microempresas o un espacio de coworking donde, no sólo tendrás instalaciones para trabajar mejor, sino que conocerás a otros emprendedores y profesionistas con los que intercambiar ideas, inquietudes, charlas de café o -por qué no- posibles proyectos. Estos espacios son cada vez más asequibles económicamente por la creciente oferta, y se van diversificando por los barrios de muchas ciudades, desol3 modo que podemos ir a ellos sin mucho esfuerzo.

Si esto no es posible por falta de ingresos, hay espacios de networking y abonos a centros de negocios donde, por muy poco dinero al mes, podemos hacer relaciones, recibir clientes o trabajar fuera de casa unos cuantos días al mes. Algunos ayuntamientos, como el de Madrid y sus espacios para emprendedores (Madrid on Rails, CIBALL, el International Lab para emprendedores extranjeros o los Centros de Innovación Vaguada y Alvarado) cumplen esa misma función de modo gratuito.

Formas revolucionarias de financiar una start-up

Twitter, Google, Facebook o Spotify tienen en común algo más que ser plataformas de Internet. Todas esas referencias mundiales del marketing y la excelencia empresarial nacieron con los mismos problemas de financiación que tu empresa, pero acudieron a una solución alternativa ante la falta de apuesta por ellos de los bancos: recurrieron a fondos de capital-riesgo para poner en práctica sus innvovadoras ideas aunque no generasen caja durante uno, dos o más años. Hablamos de una verdadera revolución en el mundo del emprendimiento.

Los inversores «de riesgo» son aquellos que aportan dinero para proyectos prometedores sin exigir una devolución a plazos, como ocurriría con un crédito bancario. Tu socio financiero comparte la incertidumbre y los futuros beneficios con el emprendedor y, si se gana, todos ganan; si se pierde, todos pierden. Eso sí: una vez que la capitalriesgo1empresa se ha consolidado e incrementado su valor lo suficiente, los fondos de riesgo se retiran del negocio obteniendo una importante rentabilidad.

Porque ahí está el problema: aunque cada operación de este tipo fija unas condiciones propias, el final de este idilio suele ser una venta al cabo de cinco o seis años en la que los promotores no tienen capacidad de elección y se ven abocados a vender su parte cuando su socio, el fondo de «venture capital», decide vender la suya. No olvidemos que el inversor busca una rentabilidad en inversiones de alto riesgo, y, cuando la apuesta sale bien (es el caso de You Tube, Whatsapp y otras ventas millonarias de negocios tecnológicos) no dudan en «desinvertir». Porque otras muchas veces, la apuesta hace honor al término de «capital riesgo» y la cosa acaba mal. Según estadísticas del sector en EEUU, en un 50-60% de los proeyctos en los que se invierte capital riesgo en una empresa, no se recupera la inversión; en otro 30-40%, se recupera sin apenas rentabilidad: y sólo el 10% restante genera una rentabilidad suficiente para compensar la actividad inversora de todo el fondo.

Y tanto que compensa. Según datos que maneja habitualmente el sector, en los últimos años, se ha experimentadocapitalriesgo4 un fuerte aumento de las operaciones de capital semilla en stat ups, fundamentalmente, en los sectoes TIC, bioteccología, electrónica y energía. Esta tendencia, que se ha acelrado en el último año, se espera que continúe con tasas de crcimiento en volumen y número de operaciones superior al 50% debido, por un lado, al aumento de la demanda de financiación de stat ups- porque se crean más empresas a pesar de la sequía crediticia de los bancos-; y, por otro lado, está tirando del sector la entrada de nuevos agentes internacionales con capital disponible para financiar operaciones de cierto riesgo y alta rentabilidad potencial.

Los «business angeles» son los inversores deseados por todo emprendedor, ya que no sólo buscan rentabilidad en su apuesta sino que apadrinan el proyecto y, además de buscar financiación, ofrecen formación, contactos y otras ayudas preciosas para un negocio que empieza. Suelen ser ex-ejecutivos o empresarios en fase senior con capacidad económica, experiencia y tiempo para destinar a proyectos innovadores y necesarios de algún modo para el conjunto de la sociedad . Invierten cantidades no muy elevadas (hasta 100.000 euros) como para interesar a fondos de capital riesgo (financiadores de operaciones mucho mayores) pero que escapan a las posibilidades de la financiación «FFF» (friends, familly and fools). Para quienes vean en estos benefectores una salida clara para su negocio, han de capitalriesgo3saber que la mejor forma de llamar su atención es exponiendo su idea en foros específicos que se organizan en muchas ciudades para poner en contacto a inversores y proyectos innovadores.

Las lanzaderas, aceleradoras o incubadoras son otros agentes útiles que reducen la fase complicada de «death valley», esto es, los meses (a veces años) en que el proyecto arranca con todos los gastos que conlleva pero no genera caja para pagar las facturas. Seleccionan algunas empresas y les ofrecen un espacio físico, formación, mentoring y, por supuesto, aportaciones financieras inferiores casi siempre a los 100.000 euros y, por lo general, participando en el capital de la empresa como un socio más.

«Business angels» y aceleradoras están teniendo una rápida expansión en España y, de hecho, están doblando su volumen y número de operaciones cada año a pesar de la crisis o, tal vez, debido a ella.

Calificación ACN

Coworking, mucho más que una moda

A finales de abril, la cuarta edición de la Coworking Spain Conference (CWsC) ha reunido en Valencia a gestores de espacios, coworkers, administraciones públicas o proveedores de servicios para analizar las tendencias en torno al fenómeno del trabajo colaborativo, los espacios de trabajo y la nueva economía. De momento, adelantamos que el número de trabajadores free-lance se ha disparado en los últimos años y eso consolida el fenómeno de los micro-negocios en estos espacios colaborativos.

coworkingEn 2005, el ingeniero de software Brad Neuberg decidió realquilar a otros informáticos una parte del loft donde vivía y trabajaba, en el centro de San Francisco, y creó así el concepto de coworking como espacio corrido donde profesionales de distintos negocios comparten oficina, café, charlas y algún proyecto. Desde entonces, han abierto en todo el mundo unos 2.500 centros de este tipo repartidos en 80 países, según el estudio «Coworking Global Census» elaborado por el portal alemán www.deskwanted.com, la Biblia de este sector. Las cifras de este censo son de 2013 y seguramente han superado ya de largo los 3.000 espacios y, de hecho,  la empresa Emergent Research, dedicada al estudio de tendencias tecnológicas, prevé que en el año 2018 habrá 12.000 «coworks» en todo el mundo. España, a la que sólo superan en «coworks» Estados Unidos y Alemania, se ha sumado de lleno a este fenómeno, que ya nadie considera una moda y que muchos califican ya como un nuevo modelo de organización empresarial.

Según Mayte Moreno, CEO de la «consultora de talento» Monday Happy Monday, “en España el número de freelance ha crecido un 51% en los últimos nueve años”, lo que ha impulsado el paso “de espacios de trabajo fijos a otros más flexibles en los que los trabajadores se mueven en función de sus necesidades. Así, se han puesto de moda los espacios abiertos y compartidos que hacen que las empresas se democraticen y se fomente la interacción”, entre compañeros, áreas e incluso compañías en el caso de los bussines centers.

Según las cifras de Emergent Research, en el último lustro, el número de «coworks» a nivel global se ha casi duplicado cada año. Para coworking-letreroSteve King, consultor de la compañía norteamericana, aunque actualmente existe una cierta desaceleración del crecimiento, se espera que el número de centros siga aumentando a un promedio anual del 30% en los próximos cinco años. Y, dado que los nuevos espacios tienden a ser más grandes que los de la primera generación, la cifra de profesionales alojados en ellos puede superar el millón de personas para el año 2018. Lo que, teniendo en cuenta la elevada cualificación media de los coworkers y el dinamismo de las pymes y micropymes que escogen esta novedosa forma de trabajo, van a suponer una impresionante fuente de riqueza para la alicaída economía mundial. De hecho, muchas de las más innovadoras start-ups del mundo tuvieron su arranque en algún «cowork» y, algunas, ensamblaron algunas de sus piezas básicas en el efervescente ecosistema emprendedor que suelen reunir estos espacios colaborativos de trabajo.

Frente a la opción del teletrabajo, los coworkers prefieren trabajar en estos espacios porque les permite concentrarse más que en casa, y, además, desconectar y separar su vida en el hogar de la vida laboral. Tal vez la cualidad más valorada por los coworkers es que, estos centros permiten conocer, interactuar y conectar con profesionales de otros ámbitos laborales, lo que propicia sinergias entre profesionales diferentes pero con intereses comunes.